La comunicación no violenta

La comunicación no violenta

Todo lo que se ha integrado en la CNV o comunicación no violenta se conoce desde hace siglos como la conciencia, el lenguaje, las habilidades de comunicación y el uso del poder que nos permite mantener una perspectiva de empatía hacia nosotros y nosotras mismas y hacia las demás personas, incluso en condiciones difíciles.

– Marshall B. Rosenberg

La comunicación se basa en los principios históricos de la no violencia: el estado natural de compasión cuando no hay violencia presente en el corazón. La CNV nos recuerda lo que ya sabemos instintivamente sobre lo bien que se siente al conectar auténticamente con otro ser humano.

Con la Comunicación No Violenta (CNV) aprendemos a escuchar nuestras propias necesidades más profundas y las de las demás personas. Mediante su énfasis en la escucha profunda, tanto a nosotras y nosotros mismos como a las demás personas, la CNV nos ayuda a descubrir la profundidad de nuestra propia compasión. Este lenguaje revela la conciencia de que todos los seres humanos solo están tratando de honrar los valores y necesidades universales en cada una de sus interacciones. A través de la práctica de la CNV, podemos aprender a aclarar lo que estamos observando, qué emociones estamos sintiendo, qué valores queremos vivir y qué queremos pedirnos a nosotras y nosotros mismos y a otras personas para enriquecer nuestras vidas. En definitiva, se basa en una expresión honesta y escucha empática.

La CNV puede verse como una práctica espiritual que nos ayuda a ver nuestra humanidad común, utilizando nuestro poder de una manera que satisface las necesidades de todas las personas, y un conjunto concreto de habilidades que nos ayudan a crear familias y comunidades que sirven a la vida.

La CNV crea un camino para la curación y la reconciliación en sus múltiples aplicaciones, que van desde relaciones íntimas al entornos laborales.

Gracias a estos procesos, ya no necesitaremos usar el lenguaje de la culpa, el juicio o la dominación. Y podemos experimentar el profundo placer de contribuir al bienestar de otras personas.

Siento que tus palabras me sentencian,

que me juzgan y que me apartan de ti,

pero antes de irme,

tengo que saber si eso es lo que quieres decirme.

Antes de erigirme en mi defensa,

antes de hablar herida o asustada,

antes de levantar esa pared de palabras,

quiero saber si verdaderamente he oído.

Las palabras son ventanas o paredes;

nos condenan o nos liberan.

Ojalá que al hablar o al escuchar resplandezca la luz del amor a través mío.

Hay cosas que necesito decir,

cosas muy significativas para mí.

Si no me expreso claramente con mis palabras,

¿me ayudarás a ser libre?Si te pareció que quise rebajarte,

si creíste que no me importabas,

trata de escuchar a través de mis palabras los sentimientos que compartimos.

RUTH BEBERMEYER

Desde Option Consulting realizamos formación en este este sentido, si quieres recibir información de nuestros cursos y actualizaciones no dudes en dejar tu contacto.

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